PEREGRINA A LOURDES

Lourdes

En mayo de 1962 va por primera vez a Lourdes en el tren hospital de la UNITALSI. Es grande su abandono en manos de Dios, por más que abrigue un proyecto: "Deseo curarme para hacerme religiosa. He hecho voto de ello". Al regreso escribe: "He ido a pedir la curación, pero los criterios de Dios superan los nuestros; Dios lo hace todo para nuestro bien". A su lado, en la Gruta, yace en la camilla una señora joven, paralítica, María, que se desespera y llora. Benedetta la consuela, le toma la mano que estrecha entre las suyas como en una plegaria común: "La Virgencita está ahí, la Virgen te mira, María. Dile a la Virgencita que te ayude". Y Benedetta se recoge en profundo silencio. Al poco rato, María deja la camilla y camina. Al regresar, Benedetta escribe: "En nuestra peregrinación hemos tenido una curación milagrosa. ¡Qué emoción y qué gozo! La misericordia de Dios no tiene fronteras".

1. Introducción 2. Universitaria 3. Hace sóla su diagnóstico
4 Crecen los males y la alegría de vivir 5. Peregrina a Lourdes 6. Camino hacia la Pascua
7. Escuchaba y hablaba con una mano 8. ¿Un anochecer o un amanecer? 9 Reflexiones
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