UNIVERSITARIA

Otoño de 1953. Después de haber cursado el tercer año del Instituto, se matricula en la Universidad de Milán. Tiene 17 años. Su padre le sugiere la idea de licenciarse en Física, y Benedetta, para complacerlo, se inscribe en esta Facultad. Pero pronto se convence de que no está hecha para este género de estudios, y pasa a Medicina: "He emprendido el nuevo estudio con ardor. Siempre había soñado en ser médico. Quiero vivir, luchar, sacrificarme por todos los hombres". Pero su sordera es casi total. Se ve obligada a hacerse acompañar a la Universidad por su amiga Ana, para que la avise cuando el profesor la llame. Tiene que apoyarse en un bastón a causa de una oculta dificultad motriz. Son enormes los obstáculos que ha de vencer, pero está decidida a resistir con todas sus fuerzas para salir airosa de la empresa. "Me bastaría llegar a ejercer, incluso como el último de los médicos".

En 1955 hace el examen global del primer bienio. El profesor le pregunta. Benedetta le pide amablemente que le repita la pregunta por escrito porque está afectada del oído. Pero el profesor tira violentamente el programa de estudios contra la puerta mientras grita: "¡nunca se ha visto un médico sordo!". Benedetta se levanta en silencio, recoge el programa y, acercándose al profesor, le dice en tono mesurado: "Perdone, profesor, no quise ofenderle". Cuando su madre le pregunte por el resultado del examen, responderá: "El profesor ha sido bueno; no me ha deshecho el programa". Gracias a la intervención del rector, puede volver a presentarse a examen, y el resultado es positivo. Le conceden permiso provisionalmente para proseguir los estudios.

1. Introducción 2. Universitaria 3. Hace sóla su diagnóstico
4 Crecen los males y la alegría de vivir 5. Peregrina a Lourdes 6. Camino hacia la Pascua
7. Escuchaba y hablaba con una mano 8. ¿Un anochecer o un amanecer? 9 Reflexiones
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