EL MONO
Había una vez un
mono que andaba saltando de árbol en árbol. Mientras saltaba vio un bello nogal. Cogió
una nuez y la mordió. Como la cáscara estaba amarga, el mono la tiró y se quedó sin
probar el rico bocado que tenía dentro.
En la vida sucede lo mismo. Existen personas que comienzan a realizar una actividad:
aprender un oficio, tocar un instrumento, comenzar una escultura, etc. Estas personas,
cuando tropiezan con las primeras dificultades, abandonan la tarea iniciada y, de ese
modo, se quedan sin saborear las satisfacciones que les hubiera deparado el trabajo
iniciado, una vez que hubieran superado las dificultades del comienzo.
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