EL MONO

Había una vez un mono que andaba saltando de árbol en árbol. Mientras saltaba vio un bello nogal. Cogió una nuez y la mordió. Como la cáscara estaba amarga, el mono la tiró y se quedó sin probar el rico bocado que tenía dentro.

En la vida sucede lo mismo. Existen personas que comienzan a realizar una actividad: aprender un oficio, tocar un instrumento, comenzar una escultura, etc. Estas personas, cuando tropiezan con las primeras dificultades, abandonan la tarea iniciada y, de ese modo, se quedan sin saborear las satisfacciones que les hubiera deparado el trabajo iniciado, una vez que hubieran superado las dificultades del comienzo.

 

Volver a la página principal de Web Católico de Javier

Leer más reflexiones

Firmar en el libro de visitas

Desde el 5 de Octubre de 1998, usted es el visitante nº
del Web Católico de Javier

Subscríbase gratis a la lista de distribución de Web Católico de Javier para recibir las novedades por correo electrónico.

eXTReMe Tracker