LA VIRGEN Y EL MELOCOTONERO



Deseando hacer proselitismo, un pastor protestante se acercó a un campesino que trabajaba en plantar un melocotonero. Tras saludarle, le preguntó si había oído el sermón de su párroco el domingo anterior en la misa dominical. El labrador dijo que sí y que le gustó mucho porque había sido, una exhortación a venerar a la Virgen María, Madre nuestra. Entonces el pastor respondió con palabras de menosprecio sobre el culto a la Virgen.
El labrador, sereno, le interrumpió:
¿Le gustan a usted los melocotones?
Sí... claro que sí... ¿pero a qué viene eso ahora?
Lo comprenderá en seguida. Quien quiere los melocotones tiene que querer también al melocotonero; quien ama el fruto tiene que estimar también la planta. E igualmente: quien de verdad ama al Hijo no puede despreciar a la Madre; es decir, quien ama bien al Señor, por fuerza tiene que amar y venerar a la Virgen.
El pastor no supo qué responder al sencillo pero acertado y piadoso argumento.

Volver a la página principal de Web Católico de Javier

Acceder a los foros del Web Católico de Javier

Firmar en el libro de visitas

Desde el 5 de Octubre de 1998, usted es el visitante nºwww.servicont.com del Web Católico de Javier

Subscríbase gratis a la lista de correo de Web Católico de Javier para recibir las novedades semanalmente.

monedasanimadas.gif (11175 bytes) Colabore con un donativo para el sostenimiento de Web Católico de Javier.

eXTReMe Tracker