EL PESO DE TU CRUZ
![]() |
Un joven, ya no podía
más con sus problemas. Cayó de rodillas, rezando: "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada".
El joven suspiró aliviado. "Gracias, Señor", dijo, e hizo lo que le había dicho. |
Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver la parte de arriba. Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo de la pared. "Señor", susurró, "quisiera esa que está allá", dijo señalándola. Y el Señor contestó: "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar". Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, siempre es útil mirar a nuestro alrededor y ver las cosas con las que se enfrentan los demás. Verás que debes considerarte más afortunado de lo que te imaginas. Cualquiera que sea tu cruz, cualquiera que sea tu dolor, siempre brillará el sol después de la lluvia. ¡Ninguna cruz es pesada cuando es Jesús quien te ayuda a cargarla! Texto enviado por Rosalinda Rodríguez |
|
Volver a la página principal de Web Católico de Javier
Acceder a los foros del Web Católico de Javier
Desde el 5 de Octubre de 1998,
usted es el visitante nº del Web Católico de Javier
Subscríbase gratis a la lista de correo de Web Católico de Javier para recibir las novedades semanalmente.
Colabore
con un donativo para el sostenimiento de Web Católico de Javier.
![]()