Un viacrucis para nuestro tiempo
¿Se imaginan cómo serían las estaciones del viacrucis actualizadas al inicio del tercer milenio? Durante una peregrinación a Polonia hace años, me llevé una grata sorpresa en el Santuario de Jasna Góra de Czestochowa, al encontrarme con 18 cuadros del pintor polaco Jerzy Duda Gracz. Muestran las 15 estaciones tradicionales del viacrucis y 3 más. Este es el fruto que el pintor ofrece a la Virgen de Jasna Góra, Madre de la Iglesia y Reina de Polonia, en agradecimiento por recobrar la salud y, sobre todo, como ofrenda a Jesucristo por ese encuentro de salvación. Sus cuadros nos pueden ayudar en nuestro encuentro personal con Jesucristo y a meditar el viacrucis.
Sobre el pintor
El pintor Jerzy Duda
Gracz nació en Czestochowa (Polonia) en 1941. Desde su niñez creció bajo la influencia
del Santuario y al amparo de Nuestra Señora de Claro Monte (Jasna Góra) de Czestochowa. Con su sensibilidad artística observaba a los peregrinos que llegaban de los cuatro
puntos cardinales y seguía los rezos y celebraciones participando en las tradiciones
nacionales y regionales... Pero en su alma joven sentía el desgarro de la propia vida por las adversidades en los
niveles personal, familiar y social. Se preguntaba continuamente por la incidencia de
Jesús en la historia de la humanidad y en los acontecimientos sociopolíticos... Vivía
inquieto y lleno de confusiones en un mundo cargado de contrastes: desavenencias,
revoluciones, deportaciones, masacres por un lado, y la resistencia y la no violencia o el
perdón a los enemigos, por otro. En esta búsqueda de sentido no ve, en su primera etapa,
la respuesta pero se interroga y ora, desde la incomprensión y la controversia, para
encontrar la luz que dé respuesta a sus interrogantes existenciales. Llegó a ser profesor de Arte en la Universidad. Perteneciendo a la corriente surrealista,
elabora cuadros y enseña a sus alumnos lo que aprendiera en la Escuela de Bellas Artes y
lo que sabe por experiencia vital. La temática de sus cuadros y exposiciones están en
consonancia con estas tres realidades: Patria, Hombre y Naturaleza. Pinta el mundo que ve
y según su temperamento y experiencia: cada personaje, cada objeto... simboliza algo
importante. Pinta con mucho afecto tanto lo que representa la virtud como el vicio, lo
armónico como lo extravagante. A los 58 años de edad cae gravemente enfermo del corazón. Estuvo entre la vida y la
muerte. En este "camino" de lucha por subsistir encontró a Jesús, como el
Salvador de cada persona, de la historia humana y de los pueblos. Era la respuesta a sus
inquietantes cuestiones existenciales. Este Jesús había estado presente, aunque
imperceptible, a lo largo de toda su vida.
Tras este encuentro
vital se decidió Él mismo a mostrar la buena nueva del Evangelio a través del Via
Crucis o Camino de la Cruz de Jesucristo. Para ello alquiló una casa, y en soledad, en
los años 2000 y 2001 realizó la obra que veneramos en la primera planta de la capilla de
Nuestra Señora de Jasna Góra en Czestochowa. Consta la obra de 18 cuadros. Además de
las catorce estaciones tradicionales pintó la Resurrección, Tomás, Aparición en
Galilea y la Ascensión. Este es el fruto que ofrece a la Virgen de Jasna Góra, Madre de
la Iglesia y Reina de Polonia en agradecimiento por recobrar la salud y sobre todo como
ofrenda al Señor Jesús por ese encuentro de salvación. Es su granito de arena ofrecido
para la Nueva Evangelización de los Pueblos, actividad tantas veces mencionada por el
Papa Juan Pablo II.
Duda Gracz murió el 5
de noviembre de 2004. Pero él sigue animando nuestra marcha hacia la Jerusalén Celeste.
Al lado de Cristo, su Cirineo, (autorretratado en la V estación) nos muestra en este
viacrucis en el que Cristo va en primera fila y el pueblo le sigue detrás. Cristo
camina a nuestro lado. Los cuadros del "Gólgota" de Duda Gracz nos pueden
ayudar en nuestro encuentro personal con Jesús. Puede descubrirnos la realidad profunda
de la vida: la ofrenda de Jesús, la ofrenda del pueblo, nuestra aportación personal...
Javier López
Web católico de Javier