Gracias alcanzadas

Relación de gracias y favores atribuidos a la intercesión de la Venerable Madre Ana de San Agustín.

Sepulcro donde reposa el cuerpo incorrupto de la Venerable Madre Ana de San Agustín

Favores publicados en los boletines de la causa de beatificación

Boletín nº 168

Me siento profundamente agradecida a la Venerable Madre Ana por la curación de la pequeña Esperanza: nació prematura con sólo seis meses. A los dos meses de nacer se le presentó una patología muy grave y hubo de ser intubada en la UCI. Gracias a la intercesión de la Venerable salió adelante y ahora se encuentra recuperada. A. C.


Mi hija se encontraba embarazada de una niña. El embarazo empezó a ir mal y la vida de la niña corría un serio peligro. Oramos a Ana de San Agustín y gracias a Dios todo ha ido bien. Ahora estamos felices con nuestra nieta, que es un cielo. Una devota.


Quiero dar las gracias a la Madre Ana de S. Agustín. Le encomendamos un caso de una grave situación familiar. Después de varios años de sufrimiento a causa del mismo, la persona que lo había provocado se arrepintió del daño causado. Su conversión ha sido una gran gracia de Dios, y agradecemos la intercesión de la madre Ana. C.D.V.


Sufrí un accidente involuntario que me causó perforación de tímpano, y me afectó mucho a la audición, perdiéndola casi por completo. Encomendamos mi caso a la Venerable Madre Ana de S. Agustín con una novena, ya que corría el riesgo de perder el oído. Finalmente el otorrino me dijo que la situación era reversible, y que con el tiempo recuperaría la normalidad, como así está siendo. M. F. C.


Oramos por una hermana en Cristo a la que hace un año le extirparon un tumor cancerígeno. Todo fue muy bien; pero a los pocos meses le detectaron otro nódulo, y el temor era que fuera maligno como el primero. Encomendamos todo el proceso a la Madre Ana de S. Agustín y resultó ser un tumor benigno. Agradecemos el favor a la Venerable. M.C.


Me operaron de una prótesis de rodilla en febrero. Se trataba de una intervención bastante seria, pues había que reconstruir la rodilla casi en su totalidad. Encomendamos tanto la intervención como la posterior recuperación a la Venerable Ana de S. Agustín y todo ha salido muy bien. Me siento muy agradecida y quiero que se publique la gracia para que muchas personas se animen a encomendarse a la Venerable. A.V.


Boletín nº 167

Mi hijo ha vuelto a vivir... Escribo estas letras para que sirvan de testimonio y agradecimiento a Dios a través de la Venerable Madre Ana de San Agustín y la Comunidad de Carmelitas Descalzas de Villanueva de la Jara (Cuenca) por la gracia que ha hecho a mi hijo Guillermo, el cual el pasado día 1 de febrero sufrió una caída desde su vivienda (5º piso) y tras recibir asistencia del SAMUR en Madrid fue trasladado con politraumatismo severo al hospital La Paz donde ha estado ingresado en la UCI un mes y otro mes en planta. Después de varias operaciones, a fecha de hoy, ya realiza una vida autónoma y con muchas ganas de vivir. Pedro Vicente Carretero (Madrid).


¡Es una gran amiga que tenemos en el cielo! Me pidieron oraciones por un matrimonio que atravesaba una fuerte crisis. Incluso habían acudido a un abogado para solicitar el divorcio. Encomendé el caso a la Venerable Madre Ana de S. Agustín, e inesperadamente pararon el proceso de divorcio. Y pidieron hacer un retiro de Proyecto Amor Conyugal. Nadie se explica el cambio sino es por la oración y la gracia alcanzada por la Venerable. Animo a todos a encomendarse a la intercesión de Ana de S. Agustín. ¡Es una gran amiga que tenemos en el cielo! M.A.C. (Cuenca).


Oré y encomendé a la familia... Una señora conocida atravesaba una difícil situación familiar, por problemas vinculados con la droga. Oré y encomendé a la familia a Ana de S. Agustín. Y llegó la solución que parecía tan difícil para poder iniciar el proceso de sanación. Doy gracias a la Venerable. Una persona muy agradecida a la Venerable Ana de San Agustín (Cuenca).


Una solución inesperada. Teníamos un problema algo escabroso de tipo económico pendiente de solución. Desde el principio lo habíamos encomendado a la Venerable Madre Ana de San Agustín, cuyo sepulcro visitamos con frecuencia. También rezamos continuamente su novena, encomendándole diversas necesidades. Inesperadamente llegó la solución económica, y nos vimos libres del problema. Gracias Venerable Madre por cuidar de todos. C. D. V. (Cuenca).


Boletín nº 166

Todo ha salido muy bien. Doy gracias a la Venerable Ana de San Agustín, por todos los favores recibidos, en especial por la gracia tan grande que le ha concedido a mi sobrino Venancio, que ha sido operado de un trasplante de hígado y ha quedado estupendamente. Patrocinio Simarro (Rubielos - Cuenca).


Mi hija se ha salvado. Estando mi hija trabajando en su tienda, ingresaron sorpresivamente en ella un muchacho y otra persona que lo perseguía con arma de fuego (el joven murió, q.e.p.d.). Mi hija, en medio de toda la confusión, fue herida y recibió un disparo en el fémur. Ya en el hospital, para lograr salvarla tuvo que pasar por 17 intervenciones quirúrgicas, además se contagió allí de una bacteria. La mejoría se presentaba muy lenta y con pronóstico reservado. Por la Providencia de Dios, de parte de un familiar (residente en España) recibimos la novena y la reliquia de la Vble. Madre Ana de San Agustín, la hicimos con mucho fervor y nuestro familiar en España la hizo al mismo tiempo con nosotros; también pasábamos todos los días la reliquia en el cuerpo de mi hija. Al poco empezó a mejorar más rápido de lo esperado. Salió en silla de ruedas y ahora ya usa muletas. Mil gracias de todo corazón. Mariza (Lima - Perú).


Estamos agradecidos. Nuestro amigo el Señor Brian Frances Petter Mullaney, de 79 años, tenía cataratas en ambos ojos y los médicos decían que no se podía operar y fue entonces cuando le dimos una reliquia y pedimos a la Venerable Ana de San Agustín que hiciera el milagro de que los médicos cambiasen de opinión y que alguno de ellos quisiera operarlo y así fue. Uno de ellos se atrevió y lo operó de ambos ojos a la vez y la operación fue un éxito. Por esto damos gracias por este favor tan grande a la Madre Ana de San Agustín. María Guillén y Nora Merlo (Alcoy - Alicante).


Dios nos ha escuchado a través de la Venerable. Damos las gracias a nuestra Venerable por un favor muy grande que nos ha concedido. Un amigo de la Comunidad nos llamó muy apenado, pues un hijo suyo sufrió un grave accidente del cual era casi imposible que saliera con vida y si salía con vida podía tener secuelas muy graves. Nosotras lo encomendamos con mucha fe a nuestra Venerable diciéndole que todos los días le pasara la reliquia de ésta y rezara él también; después de unos días volvió en sí y además coordinando muy bien, ha ido poco a poco mejorando y hasta puede caminar, realmente ha sido algo increíble, los médicos no se explican que después de tal accidente haya salido con vida y quede tan bien. Carmelitas Descalzas (Villanueva de la Jara - Cuenca).


La operación fue exitosa. Mi padre de avanzada edad venía debilitándose cada vez más debido a un cáncer de próstata, los médicos estaban reacios a intervenir, pues la operación se mostraba de alto riesgo por su edad y poca salud. Nuestra familia encomendó esta situación a la intercesión de la Vble. Madre Ana de San Agustín, pues siempre nos ha favorecido. Hicimos su novena y al poco le dieron paso libre a la operación, y salió muy bien de ella. Ahora está en casa con nosotros, ha mejorado su calidad de vida y se mantiene estable. Muchas gracias Madre Ana. Judith Villafuerte Llerena (Abancay - Perú).


Seremos padres. Damos gracias a la Venerable por cumplir nuestro deseo de tener un hijo. Después de tres años nos ha concedido esta gracia, es niña y se llamará Ainhoa. Pedimos a la Venerable que ella la proteja y guarde siempre. Alejandro y Marta (Quintanar del Rey - Cuenca).


Boletín nº 165

Me concedió la gracia de que saliera esta nueva plaza. Tenía un trabajo de mucha responsabilidad en el campo de seguridad, protección y servicio a los ciudadanos. Lo desempeñaba desde un ámbito burocrático; pero deseaba hacerlo más desde el contacto directo con las personas. Era muy difícil acceder a la nueva plaza y se lo encomendé a la Venerable Madre Ana de San Agustín. Me concedió la gracia de que saliera esta nueva plaza y la pude conseguir. Ahora estoy trabajando en ella y le pido a la Venerable Ana de S. Agustín su protección para realizar mis trabajos con éxito. V. D. H. (Toledo).


Tobías al instante empezó a mejorar. Encomendé a la Venerable Madre Ana de S. Agustín el caso de un bebé, Tobías, que nació con síndrome de Down y que al nacer tuvo una bronquiolisis que se le complicó y lo puso al borde de la muerte. Lo ingresaron en el hospital y lo intubaron. Los padres estaban muy afectados y al comentarme lo ocurrido les llevé una reliquia de la Venerable. En cuanto le pusieron la reliquia al niño, al instante empezó a mejorar. A día de hoy se encuentra perfectamente en casa. Gracias de corazón a nuestra Venerable Madre Ana de S. Agustín. P. C. Aspe (Alicante).


Muchas gracias. Soy la mamá de Ana. Cuando iba a Misa en su convento les daba un donativo y les pedía que rezaran por ella y ustedes me decían que la encomendaría a la Venerable Madre Ana. Ana estaba fuera de casa estudiando (tiene mucho genio). Pues un día salió a festejar el triunfo del Atlético de Madrid, equipo de fútbol que le gusta, bebió más de la cuenta y se estrelló con una furgoneta; la furgoneta estaba parada, gracias a Dios no pasó nada y a ella tampoco, pero el coche, siniestro total. Esto ocurrió la temporada pasada pero no recuerdo el día, sólo sé que ganó el Atlético un partido de fútbol. Muchas gracias por sus oraciones y a la Venerable Ana su intercesión. Rosario (Cuenca).


Dios nos ha escuchado a través de la Venerable. Me sentía desesperada ante la situación que vivía mi hija, adolescente, que sufría una fuerte depresión, incluso con pensamientos de suicidio. Acudí a las hermanas a pedirles oraciones. Me dijeron que iban a encomendar el caso a la Venerable Madre Ana de S. Agustín, y que yo también lo hiciera. Quiero dar gracias porque Dios nos ha escuchado a través de la Venerable. Mi hija ha salido de aquel hoyo, y se encuentra mucho mejor en su proceso de sanación. Aunque vivo en Valencia ordinariamente, volví al convento con mi familia para dar gracias y seguir pidiendo la protección de la Venerable Madre Ana de S. Agustín. Una devota (Valencia).


Todo ha salido muy bien. A mi hermana le detectaron de improviso un cáncer. Tuvimos que realizarle una operación rápida. La encomendamos a la Venerable Ana de S. Agustín y todo ha salido muy bien. Lo sorprendente es que en ningún momento ha sentido dolores ni ningún tipo de molestias. Muy agradecidos a la Venerable Ana de S. Agustín, damos a conocer esta gracia y pedimos su protección para toda la familia. M. L. (Cuenca).


La operación era arriesgada. Me diagnosticaron un cáncer de pulmón, con mal pronóstico. La operación se presentaba con mucho riesgo e incertidumbre, pero gracias a la intercesión de la Venerable Madre Ana de S. Agustín todo salió bien y puedo hacer vida normal. Fui al monasterio y a visitar el sepulcro de la Venerable para agradecer el favor. Pido a todos que se encomienden a la Venerable. Alcanza muchas gracias de Dios. Una gran admiradora de la Venerable (Tarazona de la Mancha).


Boletín nº 164

Lo encomendé a la Venerable. Doy gracias a nuestra querida Venerable Ana de San Agustín por todos los favores que me concede, que son muchos. El último ha sido para un sobrino mío que vive en Palma de Mallorca, que le tuvieron que operar más de cuatro veces la pierna. Lo encomendé a la Venerable y esta vez ha quedado muy bien y hasta le sacaron la prótesis. Sepa la comunidad y todo el que lea este boletín que por Puerto de Sagunto tiene una gran devota. Mª Pilar Parreño - Puerto de Sagunto (Valencia).


La parálisis facial no dejó secuelas. Quiero agradecer un favor recibido de la V. M. Ana de S. Agustín. Una hermana mía tuvo una parálisis facial. Padeció mucho; se le torcía la boca al hablar y comía con gran esfuerzo. El médico que la trató le pronosticó que el tratamiento sería largo y la recuperación muy lenta. Confiando en la V. M. Ana, le pedí que mi hermana se repusiera pronto y así fue: en algo más de un mes ya, prácticamente, todo había vuelto a la normalidad. Le doy gracias a la M. Ana de S. Agustín. M. A. B. Q. (Villanueva de la Jara).


Doy gracias de todo corazón. Venía padeciendo una rinitis alérgica crónica desde hacía unos dieciocho años. Me medicaba con antihistamínicos y corticoides. En ninguna época del año podía dejar la medicación sin que aparecieran los síntomas de la rinitis con fuerza. Me encomendé a la Venerable Madre Ana de San Agustín, y poco a poco he ido dejando totalmente la medicación, sin que los síntomas vuelvan a aparecer. Le doy las gracias de todo corazón a nuestra Venerable Madre Ana de San Agustín por esta gracia y confío en que pronto pueda ser beatificada. M. A. C. (Villanueva de la Jara).


Se ha recuperado favorablemente. Estando muy enfermo, hace varios años el niño Vicente Prosper, pedimos oraciones y le encomendamos a la Venerable con mucha confianza. Por fin se ha recuperado favorablemente y lo atribuimos a la Venerable. Por tanto damos gracias y mandamos un donativo en agradecimiento. Vicente Prosper - Masalfaser (Valencia).


La Venerable me hizo un favor muy grande. Llevaba mucho tiempo, a raíz de una operación en el pie, con la herida que no me cerraba y además me supuraba sangre, aparte del dolor y molestia que me causaba, así que todos los días iba al centro de salud para hacerme la cura. En estas fechas se me ofreció ir a Villanueva de la Jara y al enterarme de la Venerable Ana de San Agustín me encomendé a ella con mucha fe, una hermana me pasó la reliquia y la coloqué en la parte afectada y oramos unos momentos. Sólo puedo decir que al volver a casa ya no sentía molestias y al día siguiente, al ir al centro de salud, cuando me levantaron el vendaje, la herida estaba cerrada y no supuraba sangre. El médico me dijo: «¿Qué ha pasado aquí?». Pues que la Venerable me hizo un favor muy grande y le estoy muy agradecida. E.B. (Madrid).


Boletín nº 161

Hemos venido a dar gracias a la Venerable por un favor muy grande que nos ha concedido. Mi hermana Cristina estaba esperando un bebé, tuvo varias complicaciones y al final tuvieron que hacerle la cesárea, con sólo 6 meses de embarazo. El niño pesaba 800 gramos. Lo ingresaron en la UVI, muy malito, así como también a la mamá, con peligro de muerte los dos. Yo, su hermana, le di una reliquia de la Venerable para que la tuviese puesta y le recé con toda mi fe y le prometí que si salían los dos, ofrecía mi pelo y hacer una visita al sepulcro para dar gracias. Después de tres meses y medio en la UVI, ¡SALIERON LOS DOS SANOS Y SALVOS! Así hoy con inmensa alegría cumplo lo que prometí y vengo con mi hermana Cristina, Luis, el bebé, y con mis tres hijos: Estela, Amaya y Leiva, para presentarlos a todos y para dar gracias. Mari Carmen Becerra Patiño. Dolores (Alicante).


Escribo estas letras para que sirvan de testimonio, estoy agradecidísimo a la Venerable; pues estoy seguro que por su intercesión, mi hijo sigue en su trabajo. Después de varios despidos, de mucha gente que llevaba muchos años, mi hijo, que es de los más jóvenes en la empresa, siempre se ha quedado. Los amigos y la gente me dicen: «¡Qué vaya suerte!». Yo digo que eso no es suerte sino una gracia muy grande que nos ha concedido la Venerable Ana de San Agustín a la que siempre le he rezado por mi hijo y a la que me encomiendo en todas las necesidades. Jesús Gómez. Alcabón (Toledo).


Agradezco a la Venerable, pues después de darme varios trombos cerebrales, con muchas complicaciones, y después de estar ingresado mucho tiempo, con recaídas, al presente estoy recuperándome con asombro de todos los médicos, que daban por descontado que si salía con vida, sería en silla de ruedas, sin hablar, y no muy lúcido. Al presente puedo caminar y hablar y pensar. No he dejado de pedir a la Venerable en todo momento, con la confianza que ella me está ayudando a salir de esta situación tan difícil, ella me ha dado la paz para sufrir y me ha acercado más a Dios. David Barco (Zaragoza).


Muy agradecidas hemos recibido las estampas y boletines de la Venerable Ana de San Agustín. Movidas por su devoción le encomendamos una gracia que hace muchos años estamos pidiendo: que se formalice el matrimonio de una sobrina, pues ya era tiempo que se realizara y nunca se decidían. La hermana Ana Mª de Jesús Crucificado, con sus 84 años, le rezó la novena unida a mí y pidiendo esa merced con fe y confianza en alcanzarla, enseguida me llamó la madre de la novia para decirme que al cabo de un mes y poco más se casaría su hija por civil e Iglesia. Sin ninguna duda lo atribuimos a la intercesión de la Venerable Ana de San Agustín. Prometimos publicar la gracia concedida, quedando muy agradecida. Hna. Lucía del Inmaculado Corazón de María (Sta. Fe - Argentina).


Boletín nº 160

En el mes de diciembre estuve participando en el rezo de una novena a la Venerable Ana de San Agustín. El motivo, la salud de Mn. Ignasi Borrull. A raíz de este grupo que formó Margarita, ella se enteró que mi marido Emili también necesitaba oraciones; pues estaba en la UVI, intubado. Margarita, generosamente, lo añadió como intención de la novena y me comentó que habían puesto el nombre de mi marido debajo de la tumba de la Venerable. El milagro se obró. Mi marido está curado después de un mes de hospital. Quería agradecerles en nombre de mi marido y mío sus oraciones. El Señor es grande y misericordioso y nos ha cuidado durante este tiempo de incertidumbre. Siempre en unión de oraciones. Familia Boronat de Casacuberta (Barcelona).


Damos gracias a la Venerable Ana de San Agustín, pues estas Navidades pasadas mi hermano Ignacio, sacerdote, fue contagiado de covid-19, se puso muy grave y estuvieron a punto de intubarlo. Mi hermana Margarita tuvo la feliz idea de hacer una novena masiva a la Venerable Ana de San Agustín, invitando por las redes sociales a sumarse todo el que quisiera hacer la novena y con la fe de tanta gente alcanzamos la gracia de su total recuperación. Desde estas líneas agradecemos de todo corazón a todos los que se unieron a esta novena. Isabel de Santa Teresa (Villanueva de la Jara).


Damos gracias a la Venerable Ana de San Agustín por este gran favor que concedió a Cristina, la cual ingresó en la UCI en estado muy grave, con un diagnóstico de neumonía bilateral y un trombo pulmonar. A las pocas horas nos comunicaron que la tenían que intubar, ya que no era suficiente la oxigenación. A lo largo de los días que estuvo intubada los informes médicos no eran muy alentadores, pues había un riesgo importante de que no superara la enfermedad. A los doce días de estar completamente sedada con respiración mecánica, llegó el momento de despertarla y ver cómo respondía a empezar a respirar por ella misma con la ayuda de oxígeno. A partir de ese día la evolución, lenta pero progresiva, sorprendió a los médicos, con lo que decidieron a la semana siguiente pasarla a planta; se encontraba débil, desorientada, incapaz de apenas mover las manos. Fue mejorando día a día con cierta celeridad, ya que nos advirtieron que la recuperación iba a ser larga y lenta. En dos semanas le dieron el alta hospitalaria y la llevamos a casa con unos cuidados extremos; no podía levantarse de la cama por sí sola, ni ponerse en pie, ni andar un solo paso. A día de hoy se encuentra fuera de peligro y recuperándose a ritmo sorprendente, según los médicos. Ya no precisa de oxígeno, sale a la calle a dar sus paseos, comienza a hacer pequeñas tareas en casa, aunque con la precaución pertinente. Estamos agradecidos a todas las personas que se han preocupado por la salud de Cristina y en especial a la Venerable Ana de San Agustín. Cristina y familia, Villanueva de la Jara (Cuenca).


Agradezco a la Venerable por la gran gracia que nos ha concedido; pues estando mi cuñada muy grave, habiéndole dado un aneurisma y luego con complicación de varios trombos y con la aorta muy estropeada, los médicos no daban esperanzas de que saliera y si salía sería con graves secuelas. Nos hemos encomendado a la Venerable Ana de San Agustín como siempre con mucha fe y al presente está recuperada y sin ninguna secuela. Por lo cual queremos que conste, pues para nuestra familia ha sido un milagro muy grande. M. T. (Pamplona).


Cuando escribo estas líneas ya han pasado varios meses de aquello. Mi intención es dar gracias a Dios por mi recuperación por la mediación de la Venerable Ana de San Agustín. Estaba comenzando el tratamiento para curar el cáncer de mama que padezco; todo iba según lo previsto, aunque con mucho malestar propio de la quimioterapia. Al mes y medio, y en una analítica de rutina, nos llamaron, a mi marido y a mí, de consulta para que acudiésemos a una hora más temprana de lo previsto. Cuando acudimos, nos recibió el oncólogo con unas noticias que no sospechábamos. Nos indicó que la analítica no daba buenos indicativos y que debíamos ir sin demora a urgencias. Yo me encontraba muy mal, como era habitual en esas semanas, siempre pidiendo fuerzas al Señor para el día a día. En urgencias me ingresaron a Cuidados Intensivos por la gravedad en la que me encontraba. Ahí ya fue el momento que comenzó para nosotros lo peor: fallo agudo renal, dificultad severa para respirar, sepsis generalizada. A mi marido no le daban ninguna esperanza de vida y le explicaron que tenía que prepararse para lo peor. Así pasaron cinco días. Finalmente pude responder poco a poco al tratamiento. A mí me despertaron pasados diez días y salí de la UCI a planta a los quince días. Todo el tiempo de Navidad pasó sin que yo estuviera consciente. El día de Reyes me dieron el alta. Fue un tiempo de oración de súplica por parte de todos los que me querían, de pedir por mi marido y por mí. Fue el tiempo de vivir en manos de su Providencia. La Venerable también conocía el paso por la noche oscura, y como hija de Teresa, que la confianza ante el desaliento viene de Su amor. Las hermanas de Villanueva suplicaban a esa hermana suya por nosotros. Estábamos en buenas manos. Salí de planta y ya en casa seguí una recuperación de la que todos se asombraron. Médicos y todo el personal que me atendió en la UCI, y aquellos que todavía siguen en mi lucha contra la enfermedad, no dan crédito a mi excelente recuperación. Tanto los órganos como las funciones afectadas se han recuperado con éxito. Ahora sigo con el tratamiento y todo va bien. Desde el comienzo de la enfermedad me encomiendo a la Venerable y escribo para que la causa de su canonización llegue a buen puerto cuando el Señor quiera. A.S. y familia (Alicante).


Boletín nº 159

Pasando un día por delante de una iglesia, me sentí impulsada a entrar; pues no suelo ir a la iglesia. Había en una mesa un boletín de la Venerable Ana de San Agustín y sin pensar ni conocerla de nada lo cogí y lo besé, y en ese momento me puse a llorar, reconociendo que estaba viviendo en pecado y no podía seguir así. Al llegar a casa le dije a mi compañero que no podíamos seguir, que yo no quería vivir en pecado y ahora tengo una paz muy grande. Doy gracias a Dios y a la Venerable y es mi deseo que se publique en este boletín para gloria de Dios y bien de las almas. María (Valencia).


Quiero darles las gracias por pedir a la Venerable por mi marido, ya que teníamos pendientes los resultados de una prueba médica y todo salió bien. Albacete.


Doy gracias a la Venerable, pues mi hijo estaba sin trabajo y en mayo lo llamaron de un trabajo muy bueno. No dejo de encomendarme a ella. Patrocinio Simarro (Rubielos).


He estado pidiendo a la Venerable mucho tiempo por algo que parecía imposible. Era que a mi nieto le querían poner en un colegio muy bueno que hay en Málaga; pero no había plazas para el curso de él. Solicitaron sus padres una vez y nada, otra vez y que era imposible. Yo seguía rezando porque el colegio estaba cerca de su casa y a sus padres les venía bien y al niño sobre todo porque allí enseñan la fe cristiana, que es lo que más me interesa a mí, su abuela. A la tercera vez, les atendió la misma directora y les dijo que sí, matrícula definitiva. Elisa Pérez (Villanueva de la Jara).


A mi hermano le hicieron un trasplante de hígado y lo hemos encomendado a la Venerable, prometiéndole que si todo salía bien, vendría a darle las gracias. Y todo ha salido muy bien. Gracias. Teresa, San Vicente (Alicante).


Damos las gracias a la Venerable Ana; pues acabando mi hijo los estudios, no encontraba trabajo y después de hacerle una novena, ha encontrado un trabajo muy bueno. Siempre nos encomendamos a ella con mucha fe. Ciudad Real.


Boletín nº 158

Doy gracias a la Venerable Ana de San Agustín por haber salido bien de una patología intestinal, en la que estuve muy grave. Ester Olmedilla (Albacete).


Habiendo estado mi hermana muy enferma, y habiéndola encomendado a la Venerable, se ha recuperado muy bien. Mª Teresa Hernández (San Clemente).


Doy gracias a Dios y a la madre Ana por la salud de Carlos Valero, que salió bien de una operación muy difícil. Verónica Berbel (Motilla del Palancar).


Habiéndonos encomendado rezar por un chico que sufrió un grave accidente laboral del que quedó en coma varios meses, sin explicación alguna empezó a reaccionar y hoy está en casa recuperado.


Habiendo oído hablar de los milagros y favores que realizaba la Madre Ana de San Agustín, encontrándonos en una situación muy delicada, acudí a Ella, haciendo la novena a través de una estampa que me regalaron. A los pocos días el médico realizó la operación y hoy puedo hacer mi vida y trabajo con toda normalidad. Mabel (Daimiel).


Doy gracias a la Venerable Madre Ana de San Agustín porque teniendo dificultades para vender un piso me llegó una hoja del boletín que editan las C.D. Le hice la novena y a los pocos días salió un comprador. T.R. (Ciudad Real).


Todos los días en familia rezamos a la Venerable Madre Ana de San Agustín para que nos libre del COVID-19. Por trabajo y situaciones, los que nos rodeaban estaban contagiados; a pesar de ser muchos en familia todos hasta ahora estamos bien de salud. Por ello queremos publicarlo en agradecimiento. M.L.C.S. (Cuenca).


Doy gracias a la Venerable por un favor muy grande que me ha concedido. Sufrí un infarto y me quedé como muerta, tanto que mi marido pensaba que así era y cuál fue su sorpresa cuando después abrí los ojos y me recuperé. Siempre me encomiendo en todas las cosas a la Venerable y llevo conmigo una reliquia suya. Estoy muy agradecida. Pili (Villanueva de la Jara).


Damos gracias a la intercesión de la Venerable Madre Ana de San Agustín, en el camino de formación sacerdotal de D. Fidel Gómez Leal, que ha sido ordenado sacerdote el pasado 26 de junio. ¡Un regalo de nuestra Venerable, este hijo natural de Villanueva de la Jara!


Algunas gracias alcanzadas a través de la Venerable Madre Ana de San Agustín en décadas anteriores


Alcoy, 21-6-94: A consecuencia del parto de mi hija, nacida en Enero del 93, quedé con problemas que requerían una intervención quirúrgica para su solución. A los cuatro días de la operación, la herida se complicó de nuevo con problemas más graves cuyo único remedio era volver a intervenir. Una estampa de la Venerable, con una novena en su interior, que cayó en mis manos por casualidad, fue un regalo para mí, pues mi plegaria a través de ella me convencía día a día de que podía tener esperanzas de curarme sin tener que pasar por el quirófano. Y así fue, al mes y medio el médico no parecía creer que la herida estuviera completamente cerrada y sin infección alguna. Pilar Ferrandiz


Madrid, 10-12-94: Hice un viaje a Santiago y dentro del templo me quitaron la cartera. Allí llevaba entre la documentación y algún que otro papel, la reliquia de la Vble. Ana de San Agustín. Como es lógico y con mucha fe le pedí que volviera a mí, pues era la más preciada joya de la cartera. Ya había iniciado gestiones para hacerme una nueva documentación cuando en el buzón apareció un sobre muy abultado. ¡Sorpresa!, lo abrí y era la cartera con toda la documentación intacta y como es natural, con la reliquia de la Venerable. No estaba el dinero pero es que yo tampoco se lo pedía. Sólo quería librarme de los problemas que la renovación de la documentación llevaba consigo. ¡Gracias Venerable! Benito Vázquez


Quart de Poblet (Valencia) Noviembre 1993: Corriendo el peligro de quedarse parapléjica por un golpe recibido, me encomendé a la Vble. M. Ana de San Agustín, notando tal mejoría que los médicos no tuvieron necesidad de operarme, valiéndome por mí misma. Mª Dolores Ruíz Pinilla


Mislata (Valencia) 21-2-96: Soy Cristina, y el mes pasado estuvimos mi madre y yo hablando con Vd. Le comenté que yo no tenía trabajo (...). Ese día conocí al Niño Jesús Fundador y le pedí con mucha fe que me saliera una colocación, ya que la situación en mi casa no era muy buena. A los pocos días me llamaron y estoy trabajando en el hipermercado "Pryca" de cajera. Estoy muy contenta, ya que me han contratado para seis meses. Todo se lo debo a la Venerable Ana de San Agustín y su Niño Jesús Fundador. (...) Cristina Donate


San Clemente (Cuenca) 9-3-98: Teniendo una sobrina con ganglios cancerosos, le encomende a la Venerable Ana de San Agustín, alcanzando la gracia de su curación. Emilia Montoya


Madrid, 16-3-96: Difícil es expresar el agradecimiento que debo a la Venerable Ana de San Agustín y a la Comunidad de Carmelitas Descalzas de Villanueva de La Jara, pues gracias a su amparo, protección y oración he podido terminar con éxito las oposiciones de Abogado del Estado. Innumerables son los favores que he recibido de la Venerable y celebro con alegría su pronta Beatificación. Su devoto, Miguel Temboury.


Barcelona, 1990: En el mes de Abril, llegó a casa mi hijo médico y me preguntó cómo me encontraba. Al decirle que no muy bien me llevó a la clínica, me hizo un análisis y al ver los resultados, dijo: inmediatamente hay que operarlo (tenía los días contados). Una hemorragia interior. Al parecer de mi hijo y otros médicos que estaban en el quirófano, creían que no me podían salvar. Mi esposa empezó con gran fe a pedir a la Venerable Ana de San Agustín por mi salud y que acertaran los médicos. A las pocas horas ingresaba en la U.V.I. estando varios días en estado de coma. A los cinco meses salí de la clínica muy recuperado. Juan Conill


Valencia, publicado en julio de 1999. La niña Noelia, muy enferma del corazón, nació sin válvulas; a los dos días tuvieron que operarla. A los seis meses tuvo un derrame cerebral y al poco tiempo, como tenía bocio, le cortaron las bocales sin ninguna esperanza de que pudiera hablar bien. La niña llegó a estar tan grave que la desahuciaron, volviendo a su casa sin ninguna esperanza. Sus familiares empezaron la novena a la Venerable Ana de San Agustín con mucho fervor y confianza pidiendo la salud de la niña. A los pocos días comenzó a mejorar y al presente se encuentra perfectamente sin resentirse de nada, considerándolo como un señalado favor de Ntra. Venerable.


Publicado en junio de 1999. Siendo cocinera Isabel de Santo Domingo, se le derramó una sartén llena de aceite hirviendo sobre un pie, que se le abrasó y quedó lastimosamente llagado. Experimentada de la santidad de la bendita Madre, no quiso aplicarse otra medicina que una carta y cabellos de la Venerable. Se fue a dormir y, en despertando por la mañana, descubrió el pie completamente sano.


Testimonios de 2002


SEGOVIA, Octubre 2002. Quiero dar testimonio de la gracia que hemos recibido de la Venerable Ana de San Agustín. Mi esposo Carlos tuvo que sufrir una intervención quirúrgica importante. Gracias a su intercesión ante el Señor, hoy está bien. María Segovia.

Quisiera que intercedieran ante la Venerable Ana de San Agustín para conseguir que «eche una mano» a Luis Manuel y a Fátima. Luis Manuel es un compañero de trabajo, joven, que de manera rápida e inexplicqble se ha visto aquejado por una enfermedad de origen vírico que lo llevó hasta la U V.I. del hospital en un estado de gravedad que hizo temer por su vida. En los primeros días, los médicos no encontraban la forma de atajar su enfermedad.
Una buena amiga de Luis me pidió que si sabía rezar, rezara. Así lo hice y, como en otras ocasiones, recurrí a la Venerable Ana. En otros momentos me ha ayudado y confío de nuevo en su intervención. Pero como ustedes la tienen más cerca, les agradeceré que le hablen también de Luis.
Hoy ha salido de su extrema gravedad. Cristina su amiga, me ha dicho que le diera las gracias a «esa monja, amiga tuya». Así lo transmito, muy agradecido.
Quisiera que de nuevo se dirijan a la Venerable Ana y le pidan que ayude a Fátima, aunque sólo sea para calmar su dolor y aliviar un poco sus males. ANÓNIMO.

SEGOVIA, Octubre 2002
Le pedí al Señor por medio de la 'Venerable Ana de San Agustín" la recuperación de un hermano de una gran depresión que hacía sufrir mucho a sus hijos y señora, y se ha curado. Prometí al Señor comunicárselo a Udes. para que lo publiquen. Agustina Rodríguez.

SEGOVIA, Octubre 2002
Quiero comunicarles la gracia que he obtenido por intercesión de la Venerable Ana de San Agustín. Mi madre estaba enferma hacía dos años, y no se curaba. Recé la novena a la Venerable Ana y el último médico que la asistió descubrió la causa de la enfermedad. Ahora se encuentra bien.
Trinidad Esteva.


SEGOVIA. Noviembre 2002
A mi hermano le apareció un bulto en el pecho, yo me sentía muy preocupada por lo que pudiera ser. Lo encomendé a la Venerable Ana de San Agustín, y después de hacerle las pruebas, el resultado fue benigno al extirpárselo. Doy gracias a Dios y a la Venerable Ana por este favor recibido.
María del Carmen.



Valencia, 2-12-2002
Le doy las gracias a la V. M. Ana de San Agustín, por haberle concedido un trabajo a mi marido y ayudarnos en nuestro matrimonio. Le pido siga intercediendo por nosotros y le conserve el trabajo. Le pido también por una hermana enferma de cáncer. Mando la limosna que le prometí. Maribel Añón.

Segovia, Diciembre de 2002
Estando mi cuñado muy enfermo no pudiendo operarle, me puse a rezar la novena de la Venerable Ana de San Agustín. Al día siguiente ya pudo ser intervenido quirúrgicamente. Su recuperación fue muy rápida quedando los médicos asombrados. ¡Gracias Venerable Madre! Paula C.

SEGOVIA. Diciembre 2002

Estoy sumamente agradecida por tres favores que le pedí a la Venerable Ana de San Agustín concediéndomelos por su intercesión. Manuela Corroles.

Chirivella (Valencia) Diciembre de 2002
Viéndome debajo de la axila del brazo derecho un grano con pus, acudí a la Venerable Ana de San Agustín aplicándome su rosario. A los cuatro días se reventó. Pasado un poco de tiempo volví al médico, diciéndome que eso había sido un milagro grande pues estaba totalmente curado. En acción de gracias visito su sepulcro acompañada de mi marido Tornero Rojas. Angelita Palacios.

Súplica


Suplicamos encarecidamente a las personas que se vean favorecidas con alguna gracia de la Venerable, se dignen comunicarlo a la Rvda. M. Priora de las Carmelitas Descalzas a través del formulario de contacto, quien les agradecerá también, de corazón, cuantas limosnas envíen para sufragar los gastos del proceso de beatificación.